martes, 7 de junio de 2011

Un dia Natalia le cuenta su vida a su mejor amiga, sus miedos, sus alegrias. pero sobre todo sus amores. Le empieza a contar que lo conocio un dia de verano porque fue a su casa, él en esos momentos estaba muy cambiado, pero fueron pasando los dias, las semanas y los meses cuando el, que se llamaba David , se acercaba a ella.Estaba mas cariñoso, juguetón, enamoradizo...Ella no estaba segura de sus sentimientos, pero sí , ella estaba muy enamorada. Un día deciden quedar solos para conocerse mejor, él le cuenta sus cosas a ella y viceversa. Se dieron cuenta de que eran la pareja perfecta y en ese momento Natalia va a darle un abrazo, pero David se aparta. Entonces ella le pregunta:
- ¿Porque no me lo das?
-Porque tu te mereces algo mejor y justo le da su primer y el mejor beso que ella nunca pudiera haber imaginado
Soy esa chica que a veces finge su sonrisa y aparenta ser fuerte. Pero que todos los dias continúa rompiéndose por dentro, esa que sonríe y parece que no tiene problemas, la que contiene las lágrimas hasta que cuelga el teléfono. Cuando digo; estoy bien, realmente espero alguien venga y me diga; no, no lo estás.

Cuando nos reímos utilizamos quince músculos de la cara. Aunque no nos demos cuenta, quince músculos se mueven a la vez. También que cuando gritamos, usamos trece músculos. Y cuando andamos en bicicleta nueve. Al parecer, cuando besamos a alguien es cuando más músculos se mueven: treinta y cuatro músculos. Es por esto que existen muchas clases de besos. Besos de pasión, besos de amistad, besos que no dicen nada.. y otros que lo dicen todo. Quizá por eso un beso signifique tantas cosas. Porque después de darlo, no es necesario hablar.., está dicho todo.
 

lunes, 6 de junio de 2011

+ Cuando estas a 10 centímetros de mi el corazón se me sale por la boca, dime si tu sientes lo mismo.Dímelo!
- Que más da lo que sienta lo que me pase en el corazón si tu sigues con otra persona.


sábado, 4 de junio de 2011

Cierra los ojos, ahora imagina que estamos solos, que me muero por qué me beses, que sueño todos los días que lo haces, que me vuelvo idiota cuando me miras y no soy capaz de hablar cuando me preguntas, que no hay nada que me guste más que tus sms inesperados. Imagina que todo esto es cierto.   
¿Me besarías?
 
Me seco las lágrimas y sigo adelante. Persisto. Le cuento al mundo que sigo aquí, que aún nadie ha podido conmigo, y que ahora mismo me encuentro bien. No estoy contenta. Tampoco triste. No me encuentro de ninguna manera, pero no importa, me basta con saber que sigo aquí y que nadie podrá pisotearme jamás, que por muchas veces que haya caído, he logrado levantarme y seguir en línea recta, hacia adelante, en busca de mis sueños, sin mirar atrás. No le temo a nada ahora mismo, nada ni nadie podrá dañarme en estos momentos. Nadie excepto tú.
Tengo siete millones novecientos treinta y tres mil doscientos veintidós defectos, ocho caras diferentes, mil cambios de humor diarios, ciento setenta y seis centímetros de altura, un millón de cicatrices, una mala ostia que lo flipas, cuatro amigos de verdad y una sonrisa de oreja a oreja, provocada por ti.